sábado, 6 de abril de 2013

Estoy viva.

Estoy sumamente encabronada, pero al menos sé que estoy viva.

Hoy fue un día terrible, sentir tantas emociones al mismo tiempo a lo largo del día no debe ser sano. Hoy lloré lágrimas que recorrieron un espectro espantoso: de la felicidad, a la rabia, a la confusión, hasta la vil depresión aplastante.

Va a pasar un buen rato para que pueda volver a sonreír.

Pero de perdida sé que estoy viva.

Pequeños diamantes

Estas lágrimas son de felicidad
Lloro diamantes diminutos
Que duelen hasta el alma
La rompen y vuelvo a nacer

Lloro diamantes diminutos
Que rasgan mis lagrimales
Purifico así mis males
El dolor hacia afuera sangra

Pequeños diamantes
Cada uno es una estrella
Brillando para los dos
En el firmamento de la memoria

jueves, 28 de marzo de 2013

Introducción.

Alguna vez, alguien me dijo que siempre se tiene que escribir para alguien, que simplemente no se puede escribir sin un lector en específico en mente.

Yo no creo eso.

Con escribir para mi, basta. No me importa quién me lea, simplemente quiero hacerlo.

Porque se siente diferente ver plasmados (de alguna u otra forma) los mundos que se tejen en mi cabeza.

Bienvenidos, pues, a un fragmento de mi mente... Pueden irse o pueden quedarse, la decisión es suya.




Yo no me hago responsable por los daños colaterales que resulten tras leerme.